
Si te amó, y hoy te dice ya no, no sé qué pasó, no luches por recuperar lo perdido porque en esa lucha es tanto lo que vas a arriesgar que ninguna relación, ninguna persona sobre la faz de la tierra merece algo tan valioso como el riesgo de perder el amor hacia ti mismo. Ese amor se irá agotando en cada intento, en cada batalla, por recuperar algo que simplemente no tienes que recuperar. El amor se da o no se da.
Si decides luchar, algo se te quedará grabado a fuego, algo de lo que no podrás deshacerte jamás: la mirada del desamor, esa mirada de la otra persona esforzándose por querer quererte .Es una mirada de impotencia que contiene muchas cosas, muchos miedos, todo, menos amor, admiración o respeto. La mirada del desamor se te clava en el alma y la llevarás siempre contigo, jamás la olvidarás porque cuanto te miran así, tú sientes desprecio hacia ti mismo.
Si alguien te dice ya no te amo, no te preguntes que hiciste mal, donde fallaste, que deberías haber hecho y no hiciste o que hiciste que no debiste hacer, porque no va de eso. Seguramente no hiciste nada para que esa persona te dejara de amar. El amor es de cada uno, y simplemente consciente o inconscientemente uno decide dejar de amar a esa persona, así de simple. Las razones solo las sabe él o ella y a veces ni eso, a veces ni siquiera la otra persona te podría decir porqué. Tal vez con el paso del tiempo y si entra en la autor reflexión consiga averiguar que pasó. Así que ya ves, la historia es suya. Si tu entras en la lucha de averiguar qué hiciste mal, te estarás culpando de una decisión que nada tiene que ver contigo, entraras en la autodestrucción, irás sintiéndote cada día mas y mas miserable, menos merecedora de amor hasta que un día llegaras a pensar que vales tan poco que es lógico que no te amen y que probablemente nadie nunca más te amará. Y no quiero decir que tu no hayas hecho cosas mal, seguramente si, y él o ella pero no por eso dejaste de amarlo.
Por eso cuando alguien te diga ya no te amo, y aunque te diga quiero amarte y vamos a intentarlo, no caigas en la generosidad de perder lo más valioso que tienes: tu; para que esa otra persona salve una situación cómoda o simplemente tenga miedo a la soledad.
Tú también tendrás miedo... pánico tal vez, pero cierra la puerta y vete.
Llora, llora mucho y así el dolor saldrá de ti. Llora el dolor pero no entres en el sufrimiento. El dolor es lógico, es sano, el sufrimiento no. Si lloras, llora por ti, por ese amor que se fue, guárdale luto, vive el duelo, pero no llores por lo que pudo haber sido y no fue porque entonces entrarás en el sufrimiento, y el sufrimiento es estéril, no sirve para nada. Lo que pudo haber sido y no fue no existe.
Acógete con amor, con compasión, como si de un niño pequeño se tratara…. Pero no luches porque te vuelvan a querer, el amor no se mendiga, sino te lo dan no lo pidas... no lo supliques.
Si alguien te dice ya no te amo, simplemente da las gracias por lo que te amó, por los buenos momentos que pasasteis juntos, da la vuelta llevándote contigo tu dignidad, tu respeto hacia ti mismo , tu autoestima y di adiós.
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