jueves, 2 de febrero de 2012

La Intimidad


La relación es intimidad, abrirse al otro. La intimidad requiere ser vulnerables, nos convierte en vulnerables. Si me abro a ti, tú sabes que me puedes hacer daño, me expongo ante ti. Lo lógico es que aunque lo sepas, tú que me amas no lo hagas.
Pero a veces no ocurre así. Cuando el otro sin querer nos hiere, en vez de mostrar nuestra vulnerabilidad abiertamente, nos  defendernos con un ataque. Como fieras heridas atacamos  los puntos débiles del otro, allí donde sabemos que hacemos daño. Es algo que en un estado normal no haríamos y nos parecería poco más que miserable.
 Nuestro niño herido al que al que privaron de la aceptación salta, ataca, habla y culpa.
Existe otra opción: la de la honestidad, la de mostrar nuestro dolor y decir cómo, porque ‘y cuanto nos sentimos de heridos, como hemos interpretado nosotros a través del filtro de la emoción aquello que ha dicho o hecho nuestra pareja.
Probablemente entonces el otro se abrirá, se retirará de su esquina del ring y se acercará a nosotros y abrirá  también su corazón  y nos  contará  como se ha sentido él  para actuar así. Lo importante es que el ataque dejará paso al acercamiento, a dialogar  en un mismo idioma. El Es importante que el otro sienta nuestra honestidad y para eso debemos aceptar quelas emociones son nuestras, no culpabilizar al otro y no utilizar el victimismo sino estaríamos manipulando.
La manipulación es algo que utilizamos frecuentemente en nuestra vida para conseguir aquello que queremos. La manipulación es no ser honestos con la otra persona, es no decir la verdad. Aprendemos desde niños a que si lloramos, la mayoría de veces nos dan aquello que reclamamos y que de otra manera no nos daban, aprendemos a mentir para conseguir lo que queremos,  aprendemos a utilizar los sentimientos del otro en beneficio nuestro. El chantaje emocional.
La manipulación se usa mucho en nuestras relaciones de pareja porque nos ha funcionado durante mucho tiempo, a veces esta manipulación es tan inconsciente, tan mecánica que ni siquiera nosotros mismos  nos damos cuenta que lo hacemos. La manipulación es también no expresar  nuestros deseos de una manera abierta, si nos apetece compartir un rato con nuestra pareja  no lo decimos tal cual es,” me apetece estar contigo ahora  sino que  hacemos al otro sentirse culpable por marcharse y decimos “me dejas solo, nunca estamos juntos”. La manipulación es falsedad.
Observar nuestras manipulaciones voluntarias y  aprender a darnos cuenta de las involuntarias hará  que la relación sea mucha más autentica  y nosotros también.
Es increíble cuanto podemos crecer y aprender en nuestra relación de pareja. Qué oportunidad se nos brinda para conocernos mejor. Esto es porque como dije al principio cuando estamos en pareja nos abrimos, y en ese estado en el que pocas veces estamos con otra persona surge lo mejor y peor de nosotros, pero que bueno es…que salga…. Y darnos cuenta, y mejorarlo y una vez más crecer. La intimidad nos hace crecer.


No hay comentarios:

Publicar un comentario